La fuerza que se logra al nadar depende de la comunicación entre nuestro cerebro y los músculos, nosotros medimos la capacidad que tienen nuestros músculos para contraerse y lograr el mejor empuje.

Evaluamos a los nadadores en cualquier estilo de nado al medir la fuerza que produce al empujar el agua. Esto se hace por medio de sensores de medición hidrodinámica que se colocan en el nadador, coordinados con un video subacuático para saber exactamente el punto en el que genera la fuerza. Se analiza el video y se identifican detalles importantes como el máximo de fuerza alcanzado o la dinámica del empuje en los brazos.

Podemos determinar que corregir y tener un plan de entrenamiento y de fuerza especifico a cada persona.

Proceso de evaluación

Es un sistema de evaluación y entrenamiento con el cual se pueden obtener los mejores resultados en todos los estilos de nado desarrollados en piscinas, así como para aguas abiertas y triatletas, sin restricción de edad o nivel. Contamos con un sistema de evaluación único, con metodología propia y soporte tecnológico que consta de los siguientes pasos:

1. Evaluaciones

  • Biomecánica
  • Genética
  • Fisiológica
  • Pedagógica

2. Interpretación

Interpretación de las evaluaciones y sugerencias de entrenamiento

3. Implementación

  • Plan de entrenamiento.
  • Campamento.
  • Entrenamiento

Podemos identificar las debilidades técnicas y de empuje del atleta al nadar.

Otro factor que se mide es, cuanto se arrastra el cuerpo, a partir de ese análisis se hace una evaluación de capacidad de fuerza para saber si hay suficiente comunicación entre el cerebro y los músculos.

Nuestro sistema permite mejorar la velocidad y resistencia de los nadadores, analizando las fuerzas de empuje y resistencia que existen al intentar avanzar.